la historia de mi hijo Adrián
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la historia de mi hijo Adrián
Después de casi 8 años buscando un bebé, realizadas todas las pruebas de infertilidad habidas y por haber y ser diagnosticado un mioma meses antes de concebir al pequeño me quedé embarazada un 9 de octubre de 2006, se la fecha exacta porque a esas alturas sabía exactamente el día que ovulaba, las curvas de temperatura basal.... vamos casi tenía un máster. Supe que estaba embarazada el 1 de noviembre de 2007, dejé pasar días antes de hacerme la prueba porque la regla me tenía que haber bajado un 24 de octubre, curiosamente ese mismo día estuve en el ginecólogo porque me estaban controlando el mioma que meses ante me habían diagnosticado y ya véis mi mioma se había convertido en mi precioso bebé. Antes de confirmar el positivo con el test de embarazo yo cada mañana me tomaba la temperatura y no bajaba se mantenía en 37º no le dije nada a mi marido por temor a que fuera un falso embarazo pero ya pasados varios días le comenté que la regla no me venía y que creía quee estaba embarazada. Cuando vimos el positivo yo no me lo creía mi marido estaba loco de contento pero yo no me lo creía. Fuimos al médico de cabecera y me mandó hacer análisis que confirmaron mi embarazo.
El primer trimestre transcurrió bien, salvo unas leves pérdidas que tuve en la semana 8+5 por lo que tuve que hacer reposo. Las náuseas eran constantes, tenía mucho sueño, comía como una lima, casi 20kg me engordé, pero me encontraba bien.
Ya en el segundo trimestre el 6 de mayo llegaron mis padres para pintar la habitación del peque, mi papi trajo sus bártulos para pintar, la habitación estaba medio vacía porque nadie podía presagiar que dos días después ingresaría en el hospital.
El 7 de mayo mi papi empieza con la ayuda de mi mami a pintar el techo, luego las paredes, van poco a poco porque son mayores y se cansan, yo de vez en cuando cojo el rodillo y pego algún brochazo, pero prácticamente paso el tiempo sentada en un taburete viendo como mis papis pintan. No me dejan hacer nada.
8 de mayo finalmente mis padres terminan de pintar la habitación y la ventana y mi papi me dice ya tienes la habitación pintada para cuando nazca Adrián que nosotros la semana que viene nos vamos de viaje.
Por la tarde nos fuimos a Reus a dar un paseito por las tiendas, compro por primera vez una camiseta para Adrián, hasta este momento no me había atrevido a comprar nada. Me canso y nos sentamos a tomar un helado en la plaza del ayuntamiento. Mega helado de avellanas que me zampé.
Llegamos a casa y estaba muerta de cansancio y nos fuimos a dormir.
A las 4.30 de la madrugada del 9 de mayo desperté toda mojada, pensé que me había hecho pipí, me levanté fui al lavabo y me cambié de pijama pero al volver a la cama notaba que seguía perdiendo. Despierto a mi marido y le explico lo que pasa, se levanta de un bote y nos vestimos. Una vez vestidos y con la cartilla en el bolso llamo a mis padres que estaban durmiendo en la habitación de al lado. Despierto a mi madre, pobre no sabía ni donde estaba le explico lo que pasa y le digo despierta a papá. Mis padres salieron de la habitación medio sonámbulos sin saber bien lo que pasaba y los cuatro directos al hospital.
En cuanto me hicieron el ingreso pasé a urgencias y casi de inmediato me pasaron a dentro. Allí tras hacerme una eco me dijeron que la bolsa se había roto, que afortunadamente el bebé aún tenía líquido pero que debía quedar ingresada. Durante un par de horas permanecí en urgencias tumbada en una camilla mientras estaba conectada a monitores para ver como iba el bebé. Una enfermera me puso la vía, no había manera de colocarla por lo que me pinchó varias veces, ella me decía siento mucho si te hago daño y yo tranquila el miedo que tengo puede más que el daño que me puedas hacer. Al final consiguió poner la vía pero acabé con la mano con un morado enorme, parecía que me habían pegado una paliza.
Inyectaron los corticoesteroides para madurar los pulmoncitos del peque. Al ratito dejaron entrar a mi marido quien estuvo allí conmigo es cuando empecé a llorar, no sabía, no entendía que era lo que pasaba y él me acariciaba el pelo diciendo tranquila. Hasta las 7 de la mañana no me pudieron subir a planta a una habitación. Me dijeron que tenía que estar en reposo absoluto por lo menos dos semanas más. En esos momentos estaba de 32 semanas y que a la 34 viendo como iba todo provocarían el parto. Uff!!! pensé dos semanas sin poder moverme con lo nerviosa que soy pero todo lo que fuera por mi bebé.
Era el cumpleaños de mi marido y yo sólo pensaba y le decía vaya día de cumple que te estoy dando.
Esa noche se quedó mi marido conmigo y por la noche empecé a tener contracciones, qué dolor me bajaron a monitores pero el cacharro no las detectaba así que me volvieron a subir a planta, apenas dormí en toda la noche. Por la mañana llegaron mis padres, mi marido quería ir a casa a ducharse pero yo empecé a estar peor las contracciones cada vez eran más fuertes pero cada vez que me llevaban a monitores no había manera que las detectara, una enfermera me dijo descríbeme el dolor tras hacerlo dijo si que son contracciones pero luego otra dijo que no, en fín que yo cada vez estaba peor. Me trajeron dos kiwis pues les dije si no son contracciones a ver si es que tengo un cólico o yo que se que hace varios días que no voy al lavabo. Estaba a mitad de comerme uno cuando vino el camillero y me dijo que nos vamos y yo cómo que nos vamos que me estoy comiendo el kiwi pues ale con medio kiwi en la boca nos fuimos.
De nuevo en los monitores y nada de nada que no detectaba contracciones le comenté a la enfermera si podía ir al lavabo, me dijo que si me traía la cuña pero yo insistí en levantarme, tenía tal dolor, al final accedió y me acompaño a la puerta. Entré y entonces al sentarme empecé a sangrar y los dolores cada vez eran más y más intensos, me miré al espejo y estaba blanca como un cirio, en cuanto me di la vuelta vi a una chica con bata blanca que entraba y me cogía de la mano diciéndome tranquila soy doctora me llevó a una camilla y tras mirarme me dijo vamos, fui caminando hasta el paritorio mientras noté como el líquido anmiótico terminaba de caer. Me tumbaron, piernas hacia arriba y me preguntaron donde está tu marido. Yo le dije en la sala de espera. Una enfermera salió el pobre estaba medio dormido esperando, después de la nochecita que habíamos pasado estaba allí medio roscado y le dijeron vamos que tu mujer está de parto, él no se lo creía que había bajado a monitores no a parir. En fin llamó a mis padres que esperaban en la habitación y lo vi entrar medio poniéndose la bata. Yo estaba muy pero que muy asustada aún no sabía bien lo que estaba pasando. Había un montón de enfermeras y doctores. Me hicieron la episiotomía y ya empezaron a decir empujaaaaaaaaaa!!!!! ays señor que era cierto que el peque venía de camino y yo muerta de miedo, no puede ser, esto no puede estar pasando. Y aquel día dije mi frase célebre "pero como voy a parir si no he hecho el cursillo" y una enfermera me dijo niña empuja que para parir no hacen falta cursillos. Tenía la mano cogida a una enfermera y la otra a mi marido que creo que tampoco daba crédito a lo que estaba pasando. Me acariciaba la cara y yo allí empujando.
Por un instante hubo revuelo tras oir es materno, es materno. Yo no entendía nada, pero no escuchaban el latido de mi bebé y por lo que me comentó mi marido empezaron a preparar el instrumental para un posible cesarea de urgencia, pero de nuevo volvieron a oir el latido del bebé. . Uff todo esto transcurrió en 15 minutos lo que tardó el peque en nacer pero esos 15 minutos para mi fueron como si hubieran pasado horas.
Y Adrián finalmente salió, una cosita chiquitina que se la llevaron corriendo, mis piernas temblaban y seguía muerta de miedo, pero al momento trajeron al peque envuelto en una toalla y con su gorrito de tubiflex, lo pude ver un instante, sólo un instante pues se lo llevaron a la UCIN. El peque lloraba.
Eran las 3.20 de la tarde del 10 de mayo de 2007.
Mientras salía la placenta y me cosieron seguía sin dar crédito a lo que había sucedido, no podía ser que casi 24 horas antes hubiera ingresado y que en estos instantes mi bebé ya estuviera en este mundo. Pero cómo estaba, estaba bien, que le pasaba.
Me subieron a planta, mis papás estaban allí esperándome. Mi padre me dijo lo he visto, lo he visto cuando lo llevaban a la UCIN paró a la enfermera y lo vio por unos instantes, me dijo es guapísimo y como se mueve.
Mi marido fue hablar con los pediatras y yo me quedé en la habitación, seguía nerviosa, muerta de miedo. Por la tarde después de que las enfermeras me lavaran y me colocaran la bolsa de hielo para bajar el hematoma pude ir a ver a mi peque, eso sí me quité el hielo porque fui andando hasta la UCIN, luego una enfermera me dijo que porqué no había cogido una silla de ruedas, tenía tanta ansia y tantas ganas de verlo que ni me percaté de los puntos y me fui directa hacia neonatos y lal entrar en la UCIN allí estaba en su cunita de cristal con todos los electrodos conectados pero no necesitó respirador. Y no sabía como tocarlo, como acariciarlo y por donde meter la mano para hacerlo. Y pensaba pero está bien, está bien.
Adrián estuvo casi un mes en el hospital casi 20 días en la UCIN y el resto en intermedios. En un principio mi deseo era alimentarlo exclusivamente con lactancia materna pero dado su bajo peso, nació con 1.820gr pero se quedó en 1.600gr se tuvo que suplementar su alimentación con una leche especial para prematuros. Por suerte el peque era una lima comiendo como su mami y pronto se enganchó al pecho aunque los primeros días estuvo con la sonda nasogástrica ya que debido a su inmadurez no sabía respirar y alimentarse a la vez.
Finalmente Adrián se alimentó con lactancia mixta primero mamaba del pecho pero como siempre se quedaba con hambre le daba la ayuda con el biberón. Era tan tragón que no hacía distinción entre el pezón de su madre ni la tetina del biberón, vamos que se enganchaba a todo.
Le dieron el alta con un peso de 1960gr porque el bebé se alimentaba bien y todas las pruebas habían salido correctas, en los primeros días se descartó que tuviera infección por corioamniotitis materna ya que el parto prematuro fue motivado por la rotura prematura de las membranas.
Tubo ictericia pero fue tratado con fototerapia durante unos días pero no tuvo ni complicaciones ni infecciones durante su estancia en el hospital.
Adrián tiene 17 meses, 15 corregidos y es un niño muy nervioso, muy alegre, siempre tiene una sonrisa en su boca y le encanta estar con la gente y con más niños. Siente una especial locura por los animales, gatos y perros, pero es normal convive con 4 gatos en casa. Adrián es mi pequeño milagro.

mi bebé 32 semanas de gestación, 1.820gr
El primer trimestre transcurrió bien, salvo unas leves pérdidas que tuve en la semana 8+5 por lo que tuve que hacer reposo. Las náuseas eran constantes, tenía mucho sueño, comía como una lima, casi 20kg me engordé, pero me encontraba bien.
Ya en el segundo trimestre el 6 de mayo llegaron mis padres para pintar la habitación del peque, mi papi trajo sus bártulos para pintar, la habitación estaba medio vacía porque nadie podía presagiar que dos días después ingresaría en el hospital.
El 7 de mayo mi papi empieza con la ayuda de mi mami a pintar el techo, luego las paredes, van poco a poco porque son mayores y se cansan, yo de vez en cuando cojo el rodillo y pego algún brochazo, pero prácticamente paso el tiempo sentada en un taburete viendo como mis papis pintan. No me dejan hacer nada.
8 de mayo finalmente mis padres terminan de pintar la habitación y la ventana y mi papi me dice ya tienes la habitación pintada para cuando nazca Adrián que nosotros la semana que viene nos vamos de viaje.
Por la tarde nos fuimos a Reus a dar un paseito por las tiendas, compro por primera vez una camiseta para Adrián, hasta este momento no me había atrevido a comprar nada. Me canso y nos sentamos a tomar un helado en la plaza del ayuntamiento. Mega helado de avellanas que me zampé.
Llegamos a casa y estaba muerta de cansancio y nos fuimos a dormir.
A las 4.30 de la madrugada del 9 de mayo desperté toda mojada, pensé que me había hecho pipí, me levanté fui al lavabo y me cambié de pijama pero al volver a la cama notaba que seguía perdiendo. Despierto a mi marido y le explico lo que pasa, se levanta de un bote y nos vestimos. Una vez vestidos y con la cartilla en el bolso llamo a mis padres que estaban durmiendo en la habitación de al lado. Despierto a mi madre, pobre no sabía ni donde estaba le explico lo que pasa y le digo despierta a papá. Mis padres salieron de la habitación medio sonámbulos sin saber bien lo que pasaba y los cuatro directos al hospital.
En cuanto me hicieron el ingreso pasé a urgencias y casi de inmediato me pasaron a dentro. Allí tras hacerme una eco me dijeron que la bolsa se había roto, que afortunadamente el bebé aún tenía líquido pero que debía quedar ingresada. Durante un par de horas permanecí en urgencias tumbada en una camilla mientras estaba conectada a monitores para ver como iba el bebé. Una enfermera me puso la vía, no había manera de colocarla por lo que me pinchó varias veces, ella me decía siento mucho si te hago daño y yo tranquila el miedo que tengo puede más que el daño que me puedas hacer. Al final consiguió poner la vía pero acabé con la mano con un morado enorme, parecía que me habían pegado una paliza.
Inyectaron los corticoesteroides para madurar los pulmoncitos del peque. Al ratito dejaron entrar a mi marido quien estuvo allí conmigo es cuando empecé a llorar, no sabía, no entendía que era lo que pasaba y él me acariciaba el pelo diciendo tranquila. Hasta las 7 de la mañana no me pudieron subir a planta a una habitación. Me dijeron que tenía que estar en reposo absoluto por lo menos dos semanas más. En esos momentos estaba de 32 semanas y que a la 34 viendo como iba todo provocarían el parto. Uff!!! pensé dos semanas sin poder moverme con lo nerviosa que soy pero todo lo que fuera por mi bebé.
Era el cumpleaños de mi marido y yo sólo pensaba y le decía vaya día de cumple que te estoy dando.
Esa noche se quedó mi marido conmigo y por la noche empecé a tener contracciones, qué dolor me bajaron a monitores pero el cacharro no las detectaba así que me volvieron a subir a planta, apenas dormí en toda la noche. Por la mañana llegaron mis padres, mi marido quería ir a casa a ducharse pero yo empecé a estar peor las contracciones cada vez eran más fuertes pero cada vez que me llevaban a monitores no había manera que las detectara, una enfermera me dijo descríbeme el dolor tras hacerlo dijo si que son contracciones pero luego otra dijo que no, en fín que yo cada vez estaba peor. Me trajeron dos kiwis pues les dije si no son contracciones a ver si es que tengo un cólico o yo que se que hace varios días que no voy al lavabo. Estaba a mitad de comerme uno cuando vino el camillero y me dijo que nos vamos y yo cómo que nos vamos que me estoy comiendo el kiwi pues ale con medio kiwi en la boca nos fuimos.
De nuevo en los monitores y nada de nada que no detectaba contracciones le comenté a la enfermera si podía ir al lavabo, me dijo que si me traía la cuña pero yo insistí en levantarme, tenía tal dolor, al final accedió y me acompaño a la puerta. Entré y entonces al sentarme empecé a sangrar y los dolores cada vez eran más y más intensos, me miré al espejo y estaba blanca como un cirio, en cuanto me di la vuelta vi a una chica con bata blanca que entraba y me cogía de la mano diciéndome tranquila soy doctora me llevó a una camilla y tras mirarme me dijo vamos, fui caminando hasta el paritorio mientras noté como el líquido anmiótico terminaba de caer. Me tumbaron, piernas hacia arriba y me preguntaron donde está tu marido. Yo le dije en la sala de espera. Una enfermera salió el pobre estaba medio dormido esperando, después de la nochecita que habíamos pasado estaba allí medio roscado y le dijeron vamos que tu mujer está de parto, él no se lo creía que había bajado a monitores no a parir. En fin llamó a mis padres que esperaban en la habitación y lo vi entrar medio poniéndose la bata. Yo estaba muy pero que muy asustada aún no sabía bien lo que estaba pasando. Había un montón de enfermeras y doctores. Me hicieron la episiotomía y ya empezaron a decir empujaaaaaaaaaa!!!!! ays señor que era cierto que el peque venía de camino y yo muerta de miedo, no puede ser, esto no puede estar pasando. Y aquel día dije mi frase célebre "pero como voy a parir si no he hecho el cursillo" y una enfermera me dijo niña empuja que para parir no hacen falta cursillos. Tenía la mano cogida a una enfermera y la otra a mi marido que creo que tampoco daba crédito a lo que estaba pasando. Me acariciaba la cara y yo allí empujando.
Por un instante hubo revuelo tras oir es materno, es materno. Yo no entendía nada, pero no escuchaban el latido de mi bebé y por lo que me comentó mi marido empezaron a preparar el instrumental para un posible cesarea de urgencia, pero de nuevo volvieron a oir el latido del bebé. . Uff todo esto transcurrió en 15 minutos lo que tardó el peque en nacer pero esos 15 minutos para mi fueron como si hubieran pasado horas.
Y Adrián finalmente salió, una cosita chiquitina que se la llevaron corriendo, mis piernas temblaban y seguía muerta de miedo, pero al momento trajeron al peque envuelto en una toalla y con su gorrito de tubiflex, lo pude ver un instante, sólo un instante pues se lo llevaron a la UCIN. El peque lloraba.
Eran las 3.20 de la tarde del 10 de mayo de 2007.
Mientras salía la placenta y me cosieron seguía sin dar crédito a lo que había sucedido, no podía ser que casi 24 horas antes hubiera ingresado y que en estos instantes mi bebé ya estuviera en este mundo. Pero cómo estaba, estaba bien, que le pasaba.
Me subieron a planta, mis papás estaban allí esperándome. Mi padre me dijo lo he visto, lo he visto cuando lo llevaban a la UCIN paró a la enfermera y lo vio por unos instantes, me dijo es guapísimo y como se mueve.
Mi marido fue hablar con los pediatras y yo me quedé en la habitación, seguía nerviosa, muerta de miedo. Por la tarde después de que las enfermeras me lavaran y me colocaran la bolsa de hielo para bajar el hematoma pude ir a ver a mi peque, eso sí me quité el hielo porque fui andando hasta la UCIN, luego una enfermera me dijo que porqué no había cogido una silla de ruedas, tenía tanta ansia y tantas ganas de verlo que ni me percaté de los puntos y me fui directa hacia neonatos y lal entrar en la UCIN allí estaba en su cunita de cristal con todos los electrodos conectados pero no necesitó respirador. Y no sabía como tocarlo, como acariciarlo y por donde meter la mano para hacerlo. Y pensaba pero está bien, está bien.
Adrián estuvo casi un mes en el hospital casi 20 días en la UCIN y el resto en intermedios. En un principio mi deseo era alimentarlo exclusivamente con lactancia materna pero dado su bajo peso, nació con 1.820gr pero se quedó en 1.600gr se tuvo que suplementar su alimentación con una leche especial para prematuros. Por suerte el peque era una lima comiendo como su mami y pronto se enganchó al pecho aunque los primeros días estuvo con la sonda nasogástrica ya que debido a su inmadurez no sabía respirar y alimentarse a la vez.
Finalmente Adrián se alimentó con lactancia mixta primero mamaba del pecho pero como siempre se quedaba con hambre le daba la ayuda con el biberón. Era tan tragón que no hacía distinción entre el pezón de su madre ni la tetina del biberón, vamos que se enganchaba a todo.
Le dieron el alta con un peso de 1960gr porque el bebé se alimentaba bien y todas las pruebas habían salido correctas, en los primeros días se descartó que tuviera infección por corioamniotitis materna ya que el parto prematuro fue motivado por la rotura prematura de las membranas.
Tubo ictericia pero fue tratado con fototerapia durante unos días pero no tuvo ni complicaciones ni infecciones durante su estancia en el hospital.
Adrián tiene 17 meses, 15 corregidos y es un niño muy nervioso, muy alegre, siempre tiene una sonrisa en su boca y le encanta estar con la gente y con más niños. Siente una especial locura por los animales, gatos y perros, pero es normal convive con 4 gatos en casa. Adrián es mi pequeño milagro.

mi bebé 32 semanas de gestación, 1.820gr

morgana- Mamá nueva

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Edad: 39
Fecha de inscripción: 04/10/2008

Re: la historia de mi hijo Adrián
Olga chica que historia!!No me canso de leerla, sois unos campeones!!!Besos!!!

Nadiscris- Moderador

- Cantidad de envíos: 77
Edad: 33
Fecha de inscripción: 29/08/2008

Re: la historia de mi hijo Adrián
Enhorabuena A esa mamá valiente y a ese nene luchador 
Huésped- Invitado
Re: la historia de mi hijo Adrián
Recordaba la historia de Adrian del foro antiguo, pero aún así se me saltan las lagrimas al leerte.
Un besazo para ti y tu campeón.
Un besazo para ti y tu campeón.

Colette- Moderador

- Cantidad de envíos: 69
Edad: 41
Fecha de inscripción: 01/10/2008
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